7.05.2021

SOSTENER

 


Sostener. Hermosa palabra...

Tal vez, si prestamos atención a imágenes como la que acompaña estas líneas podemos darnos cuenta de todo lo que puede llevar implícito esta especial palabra.

¿Qué podemos percibir ante esa expresión, ante esa imagen, ? Mil palabras podrían venir a nuestra mente: amor, seguridad, calor, calma, estar, atender, ser visto, confiar, darlo todo, sentir, amparar, alentar, nutrir, abrazar, conectar, maternar, vincular...

Para un bebé, el hecho de que la madre lo sostenga, en el sentido emocional del término, es básico, fundamental.



Sostener es ofrecer toda esa retícula de posibilidades que el bebé irá aprendiendo y, a la vez aprehendiendo; una a una, para luego poder construir ese prisma autoreferencial holográfico y así lograr sentirse, entenderse, verse y, en definitiva, SER.



Cuando trabajamos en el área de la PSICOLOGIA REPRODUCTIVA DESDE EL PRISMA DEL TRAUMA podemos entender la importancia que para ese bebé supone que mamá no esté "rota" ya que si ella presenta fisuras, difícilmente podrá legar o traspasar esa retícula completa, amplia e incondicional de la que hablamos.


Así las cosas, cuando la madre presenta algún tipo de disociación, esa retícula de la que hablábamos se asemejaría a una red de pescador rota que en vez de dar estructura y apoyo, atrapa y puede asfixiar al prisionero, al encallado en ella. Entendiendo, claro, que el primer atrapado podría ser la madre en sí misma.



Ciertamente, muchas veces se dice que para saber sostener, una debería haberse sentido sostenida, En condiciones óptimas, se habla de estar sostenida por la madre pero también pueden sostenernos otras figuras también válidas y amorosas. De hecho, muchas veces ese sostener puede aparecer en los procesos  de terapia que tienen la posibilidad de reparar y restablecer. Así pues, con la ayuda de una buen abordaje clínico y una buena predisposición de la figura de la terapeuta, la paciente con dificultades de concepción puede empezar a sentirse sostenida.

Pero con eso no nos basta...

Cuando la paciente  llama a nuestra puerta resulta básico que las terapeutas podamos efectuar una labor de sostén y a la vez de resolución de aquellas cuestiones emocionales que lleva enquistadas dentro de sí y que tanto pueden provenir del mismo problema de fertilidad en el que se halla inmersa como de conflictos anteriores a las disfunciones reproductivas y que a través del dolor de esas últimas, se reactivan y recrudecen en el momento presente. 

Por otro lado, esta resolución de la que hablo debe ser propiciada en profundidad por el profesional preparado para ello  ya que en cuestiones de reproducción si no se trabaja a fondo y solo se efectúa un acompañamiento o un abordaje terapéutico que no resuelve, seguimos estando bloqueados física y psicológicamente debido a que el poder de las hormonas es immenso y tiene la capacidad de magnificar, de ampliar el dolor emocional de la mujer en forma de flashbacks desorganización o disociación.

Volviendo de nuevo a nuestra primera imagen y al vocablo sostener, quizás podría resultarnos útil reflexionar personalmente acerca de este concepto.,,

 ¿Quien te sostuvo y de qué forma?                                        ¿A quién sostienes tu y como lo gestionas? 




2.28.2021

¿Prepararse a ser mujer?


 

“(...) aquel camino hacia la pubertad tenía que recorrerlo muy seriecita y con el susto en el cuerpo, como si a cada momento pudiera saltar un bicho desconocido de cualquier esquina. Eso era prepararse a ser mujer”.

                                                  Carmen Martín Gaite en Usos amorosos de la posguerra española

 

 

 

Carmen Martín Gaite nos legó un excelente material para poder comprender, para entendernos un poco más. En "Usos amorosos de la posguerra española" nos transporta a la mirada de la mujer que nos precedió, nuestras abuelas, nuestras madres, al fin y al cabo, seguimos siendo eso, hijas de hijas de hijas.

 

Así se aprendió a ser mujer a lo largo de varias generaciones. La autora nos habla de miedo y de una vergüenza que lejos de ser propios aparecían inoculados por la fuerza y el peso del patriarcado; espacio donde el hombre predominaba, donde mucha mujer sucumbía y aprendía el papel otorgado en el reparto de la obra de la vida.

Como en un proceso terapéutico personal en el que profundizamos deslizándonos por nuestras raíces buscando razones; las nuestras, las del corazón, las que a veces no atienden ni ellas a ninguna razón visible…, también resulta interesante, por qué no, sumergirnos en los abismos sociales que nos precedieron para así poder entender un poquito, para saber más de la madre, de la abuela…, entendiendo y valorando lo que ellas lograron romper y a la vez, reconociendo aquello que, a nuestro pesar, se nos transmitió y todavía seguimos cargando.


Lo cierto es que, en esa época no tan lejana,  así se gestaron nuestras raíces femeninas y de alguna manera la aparición de la menarquía era vista como la entrada al mundo del depredador, del peligro sexual, del terror de tener hijos no deseados con el sátiro de turno. Y hubo quién se lo creyó, hombre y mujer, por ambas partes.

 

Se preconizaba una mujer sin alegría, cabizbaja, moderada, recatada… No en vano todas sabemos lo que significaba la expresión una mujer de vida alegre. Mostrar alegría parecía ser interpretado como una provocación, como una frescura.

A reírse, toca… y con ganas!


Socialmente, en el área de la mujer se potenciaba y se elogiaba la negación de las emociones, la evitación, el no escucharse… Aparecíamos como frágiles presas en un mundo lleno de depredadores. Por cierto, también hubo más damnificados, entre ellos el varón que se lo creyó, introyectando el doloroso arte de la cacería urbana, actuando como jauría, mordiendo en manada.

Plagiando de alguna manera a Hobbes… y sólo desde esta concreta perspectiva, ¿El hombre es un lobo para la mujer?

 

¿Qué resuena en ti de todo esto?

¿Qué te transmitió tu yaya?



¿Qué bloqueos provienen de tus generaciones anteriores?

¿Qué memorias se enquistaron en nuestro ADN?

¿En qué porcentaje quedó dañada nuestra sexualidad? ¿Cómo pudo contaminarse por ello nuestra fertilidad?


Por hoy, nada más. Sobran las palabras. 

Es tiempo de reflexión.

1.16.2021

Formando en Fertilidad y Trauma...

 

Hoy os presento un proyecto que nació el pasado año 2020 y que llevé a cabo en el COPC Col·legi Oficial de Psicologia de Cataluña, finalizando el año con su presentación en el COPPA Colegio Profesional de Psicología de Aragón.

Se trata del taller TALLER: RESOLVIENDO EL DOLOR EN FERTILIDAD- Una visión teórico-práctica de abordaje del trauma reproductivo.

Este Taller formativo nació con la voluntad de que las interesadas -lo escribo en femenino porque en las ediciones que se han efectuado hasta la fecha, un 98% de las asistentes han sido mujeres- tengan una muestra, una visión previa de lo que supone la formación completa en el área que conecta Fertilidad y Trauma y que he venido enfocando hasta este momento a través de dos líneas de trabajo: una conectando este tema con el abordaje EMDR y que da lugar a la formación "EL ENFOQUE EMDR EN (IN)FERTILIDAD" y la otra vía "Especialista en DISFUNCIONES REPRODUCTIVAS desde la óptica del TRAUMA PSICOLÓGICO" en la que se profundiza en los mecanismos del apego y del trauma vinculándolos con las cuestiones de fertilidad.

 

Es una realidad el hecho de que en la actualidad, el colectivo de pacientes con disfunciones reproductivas que acude a nuestras consultas va incrementando en número y en urgencia. Así que la profesional de la psicología precisa estar actualizada en relación con las demandas que la población efectúa. En el caso del trauma reproductivo es fundamental que pueda ser detectado y correctamente abordado.

 

En este taller "RESOLVIENDO EL DOLOR EN FERTILIDAD- Una visión teórico-práctica de abordaje del trauma reproductivo"pretendo dar respuesta a esta necesidad profesional propiciando un espacio de reflexión y de trabajo terapéutico.

 

Como objetivos generales, este taller de 4h. -en la actualidad, en formato online- propone una introducción teórica y práctica de los aspectos psicológicos de las disfunciones reproductivas desde la perspectiva del trauma.

 

Más concretamente, los objetivos específicos que se pretende son, entre otros:

1.     Analizar los diversos efectos que las técnicas de reproducción asistida pueden generar en la psique de la paciente.

2.     Reflexionar acerca del alcance del factor trauma dentro del área de la fertilidad.

3.     A través de la exposición y el desarrollo de casos clínicos se llega a la comprensión e integración del modelo teórico propuesto y de la necesidad de una bordaje terápeutico ehaustivo.

 

En lo que a su contenido se refiere, se abordan puntos tales como:

      Técnicas de Reproducción Asistida y Psicología. Evolucionando.

      Tipologías y perfiles de pacientes ante las disfunciones reproductivas

      La ruptura en Fertilidad: dolor, duelo y trauma.

      El paradigma de las 3R en la Reproducción humana

      Modelo: Factor Trauma emocional y Reproducción Humana Asistida

      Abordaje del trauma reproductivo y EMDR

      Presentación y desarrollo de casos clínicos ilustrativos

 

El formato  de este taller de 4h.-en la actualidad online- está enfocado para poder compartir y exponer dudas, comentarios por lo que se recomienda trabajarlo en grupos reducidos. y con intereses comunes. Si estás interesada en el taller o en la formación como asistente y/o organizadora puedes contactarme. info@isabelcoch.com

 

En cuanto a la formadora...

Siento un enorme agradecimiento a la vida y a cada una de las pacientes que han llegado y llegan a mi consulta buscando ser madre y que, en mis inicios, despertaron en mí la necesidad de saber más para poder ayudar más y mejor.

A mi experiencia como consultora EMDR le pude sumar los conocimientos brindados por el Máster en estudios de la diferencia sexual (DUODA Universidad de Barcelona) que me aportaron visión de género y consecuentemente me llevó a poder contemplar la realidad psicológica de la mujer desde un ángulo a la vez profundo y amplio -Desde aquí, destaco la gran labor que han efectuado y siguen María-Milagros Rivera Garreta y todas las compañeras que entretejen DUODA-. Sin lugar a dudas, todo este saber me ayudó a crear una base amable, sólida, amorosa y confortable dónde pudo asentarse el conocimiento del Máster en infertilidad: aspectos psicosociales, médicos y legales (Universidad de Valencia & IVI) que me aportó la visión más médica-científica.

Así que hoy día me presento como un sumatorio del valor específico de todos estos pasos andados y que constituyen buena parte de mi camino; un camino centrado en el enfoque compasivo que me ha brindado la proximidad a la psicología de cariz budista y que sin lugar a dudas permite a menudo entrar en ese vagal ventral del que tanto nos habla Stephen Porges. 

                                    

                                    La Flor de la Vida...

 


4.23.2020

¿DE QUÉ FORMA COVID-19 PUEDE RELACIONARSE CON EL TRAUMA PSICOLÓGICO?


Si concebimos el trauma psicológico como cualquier tipo de experiencia que vivimos como amenazante para nuestra existencia y la de los seres que amamos, podremos fácilmente entender como nos sentimos cuando este virus nos acorrala en una de las esquinas del cuadrilátero de la vida y cual púgil enfurecido y desbocado va lanzando derechazos a diestro y siniestro, golpeando familias, dándonos dónde más nos duele.

La mayoría de las veces nos deja knockout y tenemos que refugiarnos en nuestros lares, sumando quincenas, tachando los días del calendario de nuestras vidas sin saber dónde nos conduce ese tiempo de descuento, este dantesco compás de espera.

No nos engañemos. No sólo se trata de ver y sentir como transcurren los días. En nuestro interior está pasando algo más. Si tomamos conciencia, podremos sentir como en cada uno de nosotros, a cada momento, en cada noticia se nos activan determinadas espoletas que quizás pertenecían a tiempos pasados…

Y es que a lo largo de nuestra existencia y en el legado emocional que hemos recibido ha habido de todo, desde guerras, pasando por cuarentenas de años faltados de libertad de expresión, llegando incluso hasta la sobreprotección emocional, hoy entendida como probable factor traumático. 

Así las cosas, el terreno emocional de cada uno de nosotros, aunque hoy día pueda parecer tranquilo, en algunos casos puede llegar actuar como el clásico campo de minas; una zona anteriormente de guerra que parece haber quedado en el olvido pero que en realidad contiene artefactos a la espera de ser pisados.

COVID-19 es experto en detonar emociones de cualquier calibre: dolor, miedo, terror, rabia, desesperanza, incomprensión, rechazo…
Y el caminante de la vida que, para sentirse seguro, aprendió a andar siempre por el mismo sendero se autoengañó creyendo que su parcela vital estaba impoluta, sin minas a la espera de ser activadas…

Los terapeutas sabemos y entendemos que la población general piense que un evento traumatizante ocurrido en el pasado ha caducado. Ciertamente, algunas veces nuestras capacidades, nuestros recursos personales, sociales… pueden actuar de una forma restauradora y tan resiliente que nos conducen a una sanación espontánea. Pero no nos engañemos, la mayoría de las veces eso no ocurre. Las minas traumáticas quedan depositadas allí y conforme va pasando el tiempo quedan ocultas por nuestro día a día, por el polvo y el barro del camino. No se aprecian a simple vista y el individuo sabe que estaban allí, pero desinformado, llega a creer que “eso ya desapareció”

Por otro lado, si la persona decidió explorar su terreno psicológico con la ayuda de un desactivador de minas emocionales, el proceso terapéutico puede haber eliminado núcleos traumáticos que de otra forma podrían haberse visto reactivados por la situación actual.

Pero ¿de que forma COVID-19 se relaciona con el trauma psicológico?
¿Cuáles pueden ser esas minas? Y ¿cómo pueden verse reactivadas?

  • ·        Si -en nuestra vida o la de nuestros allegados- hemos vivido algún tipo de trauma médico que no ha sido sanado – enfermedad larga o invalidante, intervención complicada, ingreso por enfermedad -incluso en la infancia-, COVID-19 puede reactivar el componente del miedo a enfermar.
  • ·        Si hemos vivido situaciones de desasosiego en el hogar o bullying en la escuela, la cuarentena puede sentirse como otro atrapamiento más, desencadenando ansiedad, tristeza…
  • ·        Si en algún otro momento ha existido quiebra económica familiar, la preocupación por el futuro puede verse desesperanzadamente amenazante para la vida.
  • ·        Si las inseguridades, el miedo… hicieron mella en la infancia de la persona, el componente de contagio puede reactivar aspectos obsesivos.
  • ·        Si nuestra vida es un engaño, es posible que al bajar el ritmo con la cuarentena podamos por fin ver la situación real y sentirnos deprimidos, incluso enfadados con las personas de nuestro entorno…
  • ·        A veces el miedo puede ser tan intenso que puede desconectarnos y vivimos sin sentir, semi-presentes, ajenos a la realidad de nuestro momento. Creemos sentirnos bien pero nuestro día a día puede estar lleno de lapsus, desconcentración, pesadillas.


En lo que a los menores se refiere es importante destacar que:
  • ·        Una mamá y un papá en armonía son una buena garantía para que el niño confinado pueda mantenerse dentro de la ventana de equilibrio
  • ·        Las imágenes repetidas de enfermedad y las noticias reiterantes de sucesos negativos pueden alterar la homeostasis del menor
  • ·        En función de la sensibilidad del menor, ver a los desconocidos con mascarilla puede activarle miedos.
  • ·        Al ver a mamá con mascarilla no es lo mismo interpretarlo lúdicamente que peligrosamente. Es básico saber cómo enfocarlo.

En esencia, las criaturas ven el mundo a partir de la mirada de esa madre, de ese padre que trata de educar lo mejor posible. Sin embargo, cuando existen dudas en este terreno emocional tan resbaladizo por efectos del virus, debemos de tener presente que el colegio de psicólogos más cercano siempre puede ofrecer pautas y contactos de profesionales expertos en estos temas.

Pero no olvidemos que COVID-19 no sólo reactiva núcleos pendientes del pasado, sino que también bombardea nuestro momento actual con agonías, con muertes, cebándose con la población vulnerable, especialmente con nuestros mayores. La mayoría de ellos, antes de COVID-19, ya conocían el confinamiento…


Madre

Y soy yo quien ahora te tiene,
madre mía, a su merced, turbada.
Diminutos tus huesos
y tu piel de ciruela que, si hablo,
se rompe. Enjabono tu vientre
y mis dedos resbalan por tus mustios
pezones y tus nalgas.

Madre mía, mi niña, cúmplase
esta rara inversión, y tengamos
tus cicatrices yo, tu corazón mis años.

                       Juana Castro “Del color de los ríos

3.21.2020

EMDR y COVID-19.



El coronavirus se mueve con una gran rapidez. No se amedrenta ante los límites geográficos y alza el vuelo de un país al otro y al sucesivo, de una persona a la siguiente. Se mofa aprovechándose del contacto humano, del calor de un abrazo, de la calidez de un acurrucarse. Incluso osa poner en tela de juicio el clásico saludo o apretón de manos derechas -la preferida en las bendiciones patriarcales (Gn 48.17-20)-.

Armándose de paciencia COVID-19 se espera durante tres días en superficies de plástico y acero pero no es bien recibido por el cobre dónde apenas dura cuatro horas.  Desplazándose vital por el aire puede aguantar tres horas. Y una vez llega a nuestro organismo es raudo, por rápido y por violento, ya que a las 24h de haber infectado una célula puede generar hasta cien mil réplicas.

El ser humano también está aprendiendo a moverse rápido. Mientras los investigadores trabajan sin descanso para lograr la vacuna, los equipos sanitarios se movilizan hasta el límite de la extenuación y el colectivo de la salud mental calentamos motores...

Concretamente, EMDR-España -liderada por Francisca García -presidenta- y Anabel González -vicepresidenta- junto con EMDR-Europe con su presidenta Isabel Fernández - organizaron ayer una jornada formativa online para todos sus miembros. Giada Maslovaric, terapeuta del área de Milano, experta en EMDR y catástrofes, ya nos había formado anteriormente acerca de las emergencias y las catástrofes en relación al terremoto que asoló Italia en 2016 pero esta vez, gracias a la rapidez de internet, entró en nuestras consultas, en nuestros hogares a lo largo de las 7 horas de un sábado confinado de un marzo ya primaveral, con la formación en formato de videoconferencia "Psicología de emergencias  y  EMDR durante  el Coronavirus".

EMDR como abordaje terapéutico para el TEPT basado en la evidencia se mueve una vez más a nivel humanitario y los terapeutas estamos a disposición de las necesidades actuales de nuestra sociedad ante el COVID-19. Si bien los enfermos supervivientes del COVID-19 pueden presentar TEPT, no deberíamos olvidar que sus familiares o su círculo próximo también puede estar en unas condiciones parecidas. En lo que a la ciudadania confinada en sus lares se refiere, también debe tenerse en cuenta la posibilidad de que se presenten señales como, entre otras,  trastornos del sueño, fatiga, irritabilidad, adicción, angustia, impotencia, miedo...  o en el caso de que se presente una patología previa, ni que decir tiene el estado emocional que puede presentar la persona afectada y su círculo próximo. Y lo cierto es que, una vez más ponemos el acento en el colectivo sanitario y en la posibilidad de verse este afectado por Trauma Vicario ya que a través del contacto profesional con la víctima, la persona que está trabajando puede sufrir la transferencia del mismo trauma de forma secundaria o indirecta.

EMDR sigue a buen ritmo a la hora de aconsejar a su red de terapeutas en relación a como efectuar una terapia virtual de calidad, con garantías y confidencialidad.
 Así que teniendo presente que en estos momentos nuestra población de pacientes se halla si no ingresada o en su mayoría confinada se nos ha brindado formación y unas pautas óptimas de tratamiento en relación a EMDR y la terapia on-line.





Me permito finalizar estas líneas con el cierre que Giada Maslovaric nos ofreció ayer, en palabras de Séneca:

“Aunque el miedo siempre tenga más argumentos,
tú elige la esperanza”.

¡Salud!


1.18.2020

¿CUAL ES EL ALCANCE DEL TRAUMA PSICOLOGICO?


Los tiempos que corren son tiempos de apertura informativa, en buena parte gracias a internet, y permiten aportar datos, comunicar hallazgos, publicar investigaciones, expandir conocimiento, abrir mentes con mucha más celeridad que antaño.

Con toda esa información que aparece ante nosotros con solo conectarnos, cada individuo reacciona a su manera. Hay quién desea saber más para poder resolver crisis y entuertos personales o quizás reacciones/movimientos sociales e incluso cuestiones mundiales como el terrorismo mientras que, por el contrario, también hay quién se escuda en que las cosas siempre fueron así y por ese motivo tienen que seguir perpetuándose de la misma manera.

Hace ya tiempo que aprendimos que el movimiento es vida y aunque esta expresión pueda llegar a parecernos una obviedad, yendo más allá del aspecto físico, podemos trasladarla al área neurológica en el sentido de que el estancamiento o desuso de una conexión entre neuronas nos encamina a la poda sináptica.

A lo largo de nuestra vida hemos oído muchas veces la expresión “El conocimiento es poder”. Se trata de una aseveración que es cierta en muchos campos. También se confirma en lo que a trauma psicológico -TP- se refiere.

Podría decirse el concepto de TP fue confinado, durante décadas, al limbo de lo políticamente no-correcto. El TP aparecía conectado con el proceder de la especie humana en el sentido de que el ser humano es capaz de generar dolor, muerte, desastres. Hoy día, en gran medida, sigue siento así. Así las cosas, Hobbes estaría en lo cierto cuando afirmaba que “El hombre es un lobo para el hombre

Si la población en general conociera el alcance y el poder que el TP tiene en nuestras vidas no podría por menos que reaccionar. Sin embargo, este silenciado y corrosivo concepto que ha conseguido subyacer en nuestra psique siempre está al acecho esperando el momento propicio para ser reactivado.

Hoy en día, much@s profesionales de la psicología, de la psiquiatría hemos sido formados para poder analizar el mundo clínico desde la perspectiva del trauma y al comprobar como encajan las piezas del puzle tortuoso de la vida de nuestras y nuestros pacientes, tratamos de informar/alertar/asesorar a la población.

Relatar lo que supone TP es complejo. 
El TP es una «herida psicológica» que puede ser provocada por diferentes situaciones. Por ejemplo, cuando hablamos de traumas, por lo general, los asociamos a los problemas provocados por grandes desastres naturales o debidos a la patología humana -guerras, accidentes, abusos, etc.- Los especialistas podemos definirlos como Traumas «T» debido al gran impacto que causan. Sin embargo, también existe otra categoría que suele pasar desapercibida;son los traumas «t» que se originan a partir de hechos aparentemente poco importantes pero debido al desgaste que conllevan, pueden llegar a desorganizar el mundo interno de la persona. En este último caso estaríamos hablando de desprotección, vejaciones, cambio de roles en la familia, etc. Cuando ambos tipos de trauma se entremezclan en la vida de nuestras pacientes estamos entrando en el área del Trauma Complejo.

 Si bien es cierto que muchas veces el factor resiliencia hace su aparición y permite digerir la adversidad, no siempre se halla presente en el momento adecuado.

Puede resultar interesante tener presente que…

·       El TP que sucedió hace tiempo no presenta garantía de estar resuelto.

·       El TP no resuelto trata constantemente de reactivarse y se mantiene conectado a los inputs -olores, temperatura, época del año…- que se dieron en su primer momento.

·       Atención con la arriesgada afirmación de “eso no tiene importancia porque sucedió hace mucho tiempo”

·       En el campo del trauma, la voluntad de querer mejorar del paciente suele resultar insuficiente por lo que no se debería culpabilizar al afectado. Es necesario reprocesar el material neurológicamente atascado.

·       En el campo del TP no resulta adecuado cualquier tipo de abordaje terapéutico.

·       El TP puede llegar a fracturar nuestra base psicológica. En este caso la/el paciente puede presentar disociación, actuando/pensando/sintiendo de formas distintas y acordes a la edad que presentaba en el momento origen  del TP.

·       Por lo general el TP actúa en silencio gangrenando las emociones, las cogniciones, las actitudes, las decisiones de las personas afectadas.

·       Las personas también pueden verse afectadas por TP cuando son testigos de eventos traumáticos externos a ellos

·       El TP enraíza en la persona y sus efectos pueden fácilmente extenderse, fagocitando las generaciones que la siguen

·       El TP se denomina vicario cuando se da en profesionales que están expuestos al dolor del otro -área médica, área salud mental, ambulancias, bomberos, policías, etc.


Ejemplos de algunas  situaciones potencialmente traumáticas:

·       Bebé con parto traumático, amenazas de aborto
·       Bebé/niño ingresado en hospital
·       En la infancia, presenciar/oír maltratos en la familia o sufrirlos
·       En la infancia, perder a los padres o no estar suficientemente atendido -negligencia-
·       En la infancia, tener que efectuar labores de adulto
·       En la infancia, bullying, ser denigrado
·       Tener padre o madre con TP
·       Presenciar muertes, intentos de suicidio, disparos/violencia urbana. Amenaza de secuestro
·       Ser abusada sexualmente. Sufrir maltrato
·    Tener que abandonar el país 
·       Sufrir enfermedades -cáncer, neurológicas…- o verlas sufrir en un ser querido -físicas y/o mentales-.
·       En el área reproductiva -pérdidas gestacionales, fracasos FIV…

¿Cómo puedo sentirme bajo los efectos del TP?
·       Depresivo, ansioso, entumecido, obsesivo, desconectado, avergonzado, culpable
·       Acelerado, hiperocupado, tics, ataques de ansiedad, crispado
·       Con necesidad de consumo -drogas, alcohol…-
·       Enfermedad, dolores psicosomáticos...


En palabras de Kofi Annan “La información es liberadora” así que este podría ser el primer paso para entender por qué me pasa aquello o por qué he vuelto a sufrir otro episodio de… o por qué suelo sentirme de tal forma sin quererlo…

 Aunque saberlo no resuelve, desculpabiliza y puede reactivar el poder de la persona para que tome las riendas de su vida buscando un terapeuta adecuado, colegiado y, a poder ser, bien calificado en nivel EMDR -con formación avanzada en trauma y disociación-.

La OMS publica unas directrices sobre la atención de salud mental tras los eventos traumáticos 
Puesto que este post solo presenta un mero caràcter informativo, si quieres más información acerca del tema , en este enlace hallarás Bibliografia sobre el TRAUMA

6.23.2019

¿Especializarse en Salud Mental Reproductiva desde el Trauma?


Próximas formaciones en Trauma y Salud Mental Reproductiva

"Sanándonos mentalmente de forma profunda logramos
una concepción/gestación de mayor calidad y optimizamos el equilibrio de la maternidad"

Empezaremos el segundo semestre de 2019 en Barcelona con un Workshop de carácter introductorio dirigido a profesionales del área médica y/o psicológica que deseen conocer más a fondo el factor emocional traumático que incide en las disfunciones reproductivas. Se trata de una formación de carácter abierto para el sector profesional de los centros de reproducción asistida, centros de ginecología y obstetricia, clínicas de maternidad, centros de salud familiar, colectivos (enfermeras, comadronas, doulas, etc.)
Seguiremos con los dos niveles de formaciones especializadas en Trauma&Fertilidad en Barcelona y un doble nivel intensivo de 3 días en Zaragoza.