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6.08.2025

INFERTILIDAD - FACTORES PREDISPONENTES

 


Han transcurrido muchos lustros, décadas y siglos desde que se interpretaba la infertilidad como un castigo de los dioses.

Hoy día, esos dioses han evolucionado enormemente siendo sustituídos por los ensayos médicos, las investigaciones empíricas que nos aportan evidencia, datos, contrastación...

Y así las cosas nos encontramos con que hoy día ya contamos con explicaciones que aunque en principio puedan no ser demasiado bien recibidas, son asumidas y aportan una salida al problema que la persona con disfunción reproductiva presenta.

La primera área a tener presente podría ser la demora del embarazo.

La fertilidad desciende ya que conforme el factor edad aumenta va comportando la disminución de la carga de óvulos.

Cuando una mujer nace cuenta con una carga ovárica de 2.000.000 folículos aprox. que, de forma natural, van presentando atresia mensual por lo que la carga de óvulos se ve disminuída.

El caso es que alrededor de los 32/38 años, la mujer puede contar con unos 50.000 folículos que conforme pasan los años van perdiendo su maravillosa virtud.

La concentración de los folículos viene directamente relacionada con la hormona antimulleriana que se genera en las células de la capa granulosa del folículo por lo que el cálculo de esta hormona es una excelente vía para conocer el estado de la fertilidad de la mujer a este nivel.

Si nos centramos en la vulnerabilidad que podemos presentar ante el mediambiente con la correspondiente exposición a químicos. Estamos entrando en la segunda área a considerar.

En este sentido tanto se puede verse afectado hombre como mujer.

Estamos hablando de la exposición a productos que pueden resultar tóxicos como el BPA (Bisphenol A). El BPA es un componente básico en la formación de ciertos plásticos como los que recubren la cara interna de ciertos productos enlatados, recipientes alimentarios, calcetines de bebé...

El BPA, entre otros, actúa como un disruptor endocrino. Eso quiere decir que cuando esas sustancias penetran en nuestro organismo cuentan con la capacidad de unirse a los receptores de estrógenos y alterar nuestros valores hormonales.



En diciembre de 2024 se publicó en el BOE: Reglamento (UE) 2024/3190 de la Comisión, de 19 de diciembre de 2024, sobre el uso de bisfenol A (BPA) y otros bisfenoles y derivados de bisfenoles con clasificación armonizada para propiedades peligrosas específicas en determinados materiales y objetos destinados a entrar en contacto con alimentos, por el que se modifica el Reglamento (UE) nº 10/2011 y se deroga el Reglamento (UE) 2018/213.

Los Ftalatos, componentes químicos que ayudan a que los plasticos tengan más flexibilidad pueden desprenderse de esos plásticos y pasar al organismo humano actuando tanbién a modo de disruptor endocrino.

Ciertos Parabenos que se usan para la conservación de la mayoría de productos cosméticos y de higiene personal también actuar como disruptores endocrinos.

No deberíamos olvidar los insecticidas y sus efectos...

Esta lista no termina aquí, por lo que éste es para mí un punto importantísimo, como para reflexionarlo y ver el alcance y las posibles repercusiones que los disruptores endocrinos provocan en nuestro organismo, en nuestra vida, incluso más allá de la fertilidad.

En cuanto a la tercera área, esta podría abarcar todo lo que se relaciona con el estilo de vida desde el ritmo de vida con el consiguiente estrés hasta los hábitos tales como el consumo de tabaco, de tóxicos y por supuesto el tipo de nutrición con el que nutrimos o maltratamos a nuestro cuerpo.

Estudios recientes relacionan el trabajo por turnos con la alteración del ritmo circadiano del cuerpo, lo que puede afectar la calidad del sueño y la fertilidad especialmente si esos turnos son nocturnos.

En cuanto al tabaquismo en la mujer se dice que le suma unos 10 años más y acaba por alterar la calidad de sus óvulos y embriones. Especial interés se da en la mujeres que empezaron a fumar en edades jóvenes ya que por efectos del humo del tabaco sobre la hormona que regula la ovulación se ve afectada la actividad ovulatoria siendo esta menor.



Mientras que el lo que al varón se refiere, con el tabaquismo se ven afectados los espermatozoides de tal manera que disminuyen en calidad, cantidad y motilidad.

En cuanto al consumo por ejemplo de marihuana puede verse relacionado con alteraciones del semen así como desarreglos  en la mujer tanto a nivel de las hormonas reproductivas como del ciclo menstrual (anovulación, alteraciones en las trompas de falopio que llevan al embarazo ectópico...)

Más que ver, es básico saber mirar, y eso lo conseguimos con información, formación y conciencia.

¿Qué papel jugamos l@s profesionales de la salud mental reproductiva desde la perspectiva del trauma (PSMR-T)?

Además del acompañamiento a lo largo de este proceso podemos ayudar a nuestrxs pacientes en todo lo que se refiere al desbloqueo y procesamiento con EMDR de su bloqueo interno con la necesidad del consumo sea del tabaco, alcohol, comida...

Desde el área del estrés l@s PSMR-T valoramos el nivel de malestar que tienen las circunstancias del presente de la paciente. También diagnosticamos los núcleos de malestar irresueltos a lo largo de su vida (incluso perinatal y/o transgeneracional) y lo trabajamos a fondo evidentemente con EMDR (a poder ser con un nivel EMDR clínico o superior)

3.02.2024

¿REPRODUCCIÓN o PROCREACIÓN?



La forma como nos expresamos dice mucho de nosotras, y de nosotros. Nos cuenta acerca de nuestra vida y brinda información en relación a nuestras costumbres. También refleja la sombra que proyectaron las estructuras que han prevalecido por años en nuestra sociedad.

Partiendo de la premisa de haber estado inmersas en una sociedad de cultura eminentemente patriarcal como hemos vivido, y algunas veces, tristemente, seguimos sufriendo prevalece la reflexión, más allá de las frivolidades…

El mundo de la seguridad se constituyó con el matiz de la testosterona y esto implica la descompensación del otro, mejor dicho de la otra. Y esto genera vulnerabilidad; la mirada, de nuevo, para abajo.

En la consulta, a lo largo de tantos años, las psicólogas que nos hemos dedicado al área de la mujer hemos tenido que dar la mano a pacientes que te relataban…

…andando tranquila por la acera se frena una furgoneta y el chofer saca el brazo y me toca el pecho.

Me sentí burlada, expuesta, impotente, rabiosa …

…en los años 80 yendo por la calle con mi pareja nos cruzamos con un individuo. De pronto, noto como su mano por detrás de mi espalda se metía entre mis muslos.

Le seguí y le abofeteé. Nadie debe profanarme ni salvarme. Me basto solita aunque hoy día quizás me denunciarían a mí por agresión…

… Recuerdo que en mis años universitarios mi bolso estaba lleno: la carpeta de la facultad, llaves, lapices de labios, gafas de sol y mi cuchillo de cocina por si acaso…

… Todavía a mis 50 años, cuando regreso a casa de noche y entro con el coche en el parking, me espero a que la puerta automática baje.

Le pregunto acerca de que teme y me responde que su imaginario supone la posible agresión de un hombre, que en ningún momento piensa en que pueda ser una mujer…

La vida, nuestra vida. la vida de las mujeres fue vista, que no mirada. desde los ojos del varón y se nos proyectó esa imagen generada por el macho predominante, ese macho hoy con el poder de turno; poder político, social, económico..

Por años, la mujer no pudo sostener la mirada. Tantas veces debía bajarla    ya que sostener la mirada podía llegar a ser interpretado  como de insolencia, desfachatez, incluso de provocación.¿Por qué será que me viene a la cabeza Carmen Martín Gaite?. La pienso  allí “Entre visillos” o en ese “Cuarto de atrás”.

Vistas las cosas desde esta perspectiva lejana, con la cámara fotográfica enfocada desde el ángulo escogido, explicado y relatado por el hombre. Entendiendo que el sustantivo hombre no me representa a la mujer. Entendiendo que el concepto persona sí comprende a hombre y mujer, y a quien quiera ser como quiere ser. ¡Faltaría más!

La realidad es que esta diferencia de perspectiva o de enfoque puede llevarnos muchas veces a definir las cosas de una forma distinta. Creo que, en determinados casos, esto también podría suceder en el área de la fertilidad.

Volvamos a las dos palabras que hoy nos ocupan: reproducirse y/o procrear. Aunque el diccionario las puede plantear como sinónimas probablemente podamos encontrar ciertos matices diferenciales entre ambas.

En el caso de la palabra reproducirse aunque puede entenderse como producir de nuevo también podría entreverse un matiz cosificador si entendiéramos ese re-producirse como un copiar.

Llegados a este punto podemos reflexionar en torno a la otra palabra que hoy nos ocupa: Procrear.  

Desde el diccionario de la Real Academia Española se puede entender procrear como engendrar un individuo de la misma especie.

Seguimos y el camino nos lleva al Crear y al Producir. Tampoco tienen el mismo matiz ¿no es cierto?

La creación entraña un plus que la producción no contiene.

La creación comporta un espacio de interiorización, de reflexión,  de autoescucha, como un volcado hacia tu interior previo al hecho de materializar. Mientras que en relación a la producción ¿podríamos decir que enfoca hacia afuera? Así pues no estaría de más decir que en la producción puede existir un interés que busca generar una proyección externa como finalidad última.

Llegados hasta este punto, en el área que atañe a la fertilidad humana y todavía más en el sagrado universo de la maternidad ¿hacia qué palabra te inclinas? ¿dónde sientes más confort?

¿Re-PRODUCIR o Pro-CREAR?

Tantas veces la diferencia está en las sutilezas, en los matices…

Mil gracias