10.01.2016

Attachment and Trauma Congress


El pasado mes de septiembre, gracias a la convocatoria que efectuó el Istituto de Scienze Cognitive se celebró en Roma el 2016-Congress Attachment and Trauma; Relationships and Compassion.

Todos los presentes nos reunimos con la mirada puesta en la importancia del apego, de esa primera relación establecida con el ser que nos vinculó con la vida o, en su defecto, con las figuras que han efectuado esa importante función. Y es que a partir de esa primera vivencia, de esa primera historia de amor del bebé para con su madre se genera algo así como una matriz a partir de la que se fundamentará gran parte del ángulo de visión del mundo.

¿Y qué sucede cuando ese apego está dañado? Ante este tipo de situaciones nos podemos encontrar pisando el terreno del trauma y comprometiendo la evolución cognitiva i emocional del menor.



Las primeras aportaciones del congreso llegaron de la mano de los neurocientíficos Allan Schore y Stephen Porges.

Stephen Porges

Stephen Porges ("The Polyvagal Theory") resaltó los beneficios cerebrales que se derivan del juego y de las interacciones sociales. Así pues Porges subrayó una vez más como la conectividad debería contemplarse como un imperativo biológico y desgranó las consecuencias del trauma, abuso y estrés crónico a través de la teoría polivagal; una teoría que cualquier interesado en la interacción cerebro/cuerpo no debería perderse.


Entrando en el área de la Teoría de la Regulación, Allan Schore ("Neurobiology Essentials for Clinicians: What Every Therapist Needs to Know")nos ofreció una excelente ponencia acerca de los efectos cerebrales del amor maternal y se centró en la importancia del rol del hemisferio derecho a lo largo de la vida.
Allan Schore, Stephen Porges

La excelencia y la cordialidad  se respiró por parte de Vittorio Gallese, Allan Schore y Stephen Porges en la mesa redonda "Love, Relationships and the Brain: trauma and its consequences" moderada por Alessandro Carmelita. 



Quizás la palabra que más resonó a lo lago de esos días fue la compasión. Ni que decir tiene que es un placer poder integrar dentro del área clínica ese valor tan importante que supone la compasión para poder sanar el ser humano y por ende, el mundo.

Recordemos que el anhelo compasivo no debería entenderse desde la visión católica de compasión como sinónimo de pena si no que cuando hablamos de compasión nos estamos refiriendo a un valor que se acerca más a la posición de oriente, muy en sintonía con la conceptualización que la filosofía budista efectúa de la compasión entendiéndola como el deseo - el sentir y el obrar- de liberar a los seres de sufrimiento.

Ese sentir terapéutico tan comprometido y especial que nos lleva, afortunadamente,  lejos de la aséptica y aislante bata blanca para acercarnos al paciente con proximidad y humanidad.
Y es que esa compasión que se respiraba en el ambiente del Teatro Brancaccio de Roma nos augura el nuevo paradigma, ese nuevo enfoque terapéutico que, entre todos, estamos creando y en el que estamos, a la vez, penetrando.

Daniel Siegel


Las intervenciones del Dr. Jon Kabat-Zinn ("El poder de la atención", "Padres concientes, hijos felices"...) y del Dr.Daniel Siegel ("El cerebro del niño", "La mente en desarrollo"..) fueron seguidas por más de mil terapeutas quienes pudieron practicar dos sesiones de mindfulness anclando en los universales principios del aquí y del ahora.
Daniel Siegel


Una tercera figura que también se centró en la relación entre el cuidar a los demás -caring- y la compasión fue Paul Gilbert ("Terapia centrada en la compasión")
Paul Gilbert


Realmente es un placer poder ver como se armonizan distintas corrientes de pensamiento y como parte del estamento médico ha recogido buena parte de la amorosa siembra efectuada por maestros budistas. Y avanzando todavía más, además de integrar esos principios en sus esquemas, el interés va mucho más allá ya que les lleva a efectuar investigaciones tratando de entender qué sucede en nuestro cerebro cuando se sufre trauma y también cómo reacciona éste cuando nos hallamos inmersos en la compasión.



8.27.2016

MATERNIDAD A MODO DE PARCHE

El milagro de la maternidad implica a dos seres vinculados de por vida con tal intensidad que se les considera como una mágica parte esencial de algo; integrantes de un todo que no es poco, de la llamada díada materno-filial.

Con el paso del tiempo, el concepto maternidad ha ido evolucionando y de unas culturas como la griega y la romana en las que aunque lo tenían presente, al parecer, se carecía de vocablo que definiera ese constructo, se transitó a épocas como la baja Edad Media en la que se le daba valor por el mero hecho de traer hijos al mundo para de esta forma poder regular el equilibrio demográfico que se tambaleaba debido a la gran mortalidad existente.
Más cercano a nuestros días, el pensamiento de Rousseau supuso un considerable hito ya que priorizó la relación emocional entre madre e hij@s, sin embargo el papel educativo quedaba en manos del sector masculino.

Un gran cambio de mentalidad se generó a partir de las investigaciones del etólogo Konrad Lorenz y de los estudios efectuados por los psicólogos John Bowlby  y Mary Ainsworth quienes analizaron la importancia del apego y que nos informaron y a la vez alertaron en relación a la causalidad existente entre el tipo de apego que tiene la madre y la trascendencia que este tendrá en la relación de apego de su descendencia.

Así las cosas, hoy día sabemos la gran importancia que tiene la estabilidad de la mujer en el proceso del maternaje; y es que esta significación va mucho más allá del hecho de parir un hijo. Ese equilibrio óptimo al que aspiramos los clínicos que trabajamos en esta área, aspira a una homeostasis cognitico-emocional materna que redunde en equilibrio para poder concebir ese hijo, para favorecer su implantación endometrial, para sacar adelante una amorosa y serena gestación, para abordar el proceso del parto de una forma integradora para ambos miembros de la díada, para...

En algunos casos, esa mujer que desea ser madre presenta problemáticas emocionales encubiertas, a veces olvidadas, otras veces sublimadas o quizás relativizadas que le permiten funcionar en su día a día pero que, una vez trasladadas al área maternal suponen carencias, bloqueos y afectan, por supuesto que afectan.

Y ¿en qué momento, la maternidad puede funcionar cómo un parche?. Uno de las situaciones más flagrantes se da cuando esa mujer presenta un problema de soledad irresuelto. Los clínicos del trauma sabemos que probablemente debería profundizarse en la relación de apego que esa aspirante a mamá tuvo cuando era niña. ¡Atención!, no nos sirve charlar sobre el tema o efectuar horas de terapia hablando y hablando. Sabemos que habrá que abordar y procesar terapéuticamente ese problema con un enfoque psicológico como EMDR, validado -a poder ser, por la O.M.S.- y que nos permita alcanzar la zona emocionalmente purulenta conectada con ese trauma relacional que dormitaba en función de stand-by.

Si un problema con este cariz no se afronta, la tarea pendiente puede seguir contaminando. Así las cosas, podemos encontrarnos con madres movidas a control remoto por el mecanismo de la soledad que la conducirá a apegarse con tal intensidad y asiduidad a los hijos que éstos no podrán experimentar su individuación de forma óptima. Otra zona de conflicto puede llegar a ser el ámbito de la pareja, buscando ella el embarazo por necesidad propia sin tener en consideración los parámetros familiares -económicos, laborales...- y cuando el hijo o la hija ya esté en edad escolarizable, ella puede querer embarazarse de nuevo, y suma y sigue.


Cuando se usa la maternidad como parche, se tapa un roto y en una rotura existe algo así como un vacío. Los hijos, bajo ningún concepto deberían servir de relleno.

6.18.2016

LA TERAPIA COMPASIVA


En la terapia, como en la vida, resulta básico el punto de referencia que usamos para navegar por el mundo. 
Sabemos que nuestra personal perspectiva vital se presenta coloreada con matices próximos a las  tonalidades  de nuestras emociones y pensamientos predominantes y también nos consta que la mayoría de metacogniciones se gestaron a lo largo de nuestra más tierna infancia y, en el presente, siguen destilando encima de nosotros  como si de una gotera se tratara; gotas  intermitentes, rítmicas o humedades  que se nos infiltran en forma de creencias que, en contadas ocasiones, aparecen plenamente visibles aunque la mayoría de las veces , desde el subsuelo del inconsciente, nos  mueven casi a control remoto.

Cuando alguien se  adentra en un proceso terapéutico entiende que desde la visión del psicoterapeuta existen dos  bloques  sumamente importantes: la calidad relacional vincular con las figuras progenitoras y el volumen de experiencias adversas que nos han podido traumatizar. Recordemos brevemente que el trauma puede darse de forma súbita, potente y puntual pero que también puede desarrollarse  de una forma  gradual o constante, erosionadora y debilitante.

El caso es es que en relación a las experiencias que pueden habernos traumatizado 
resulta básica la actitud que tomamos  para poder afrontar  el problema que nos preocupa.

Considero muy importante llevar a cabo un tipo de terapia clínica con garantías, como es el caso del enfoque EMDR -aconsejado por la OMS para el abordaje de TEPT-. Al mismo tiempo esta trabajo terapéutico puede estar enfocado de forma compasiva. Hablamos  de un tipo de terapia con dos matices básicos y, a mi modo de ver, imprescindibles. Estamos hablando de la no-culpabilitzación y, como no, de la compasión. 

Partir de una posición no-culpabilizadora implica que el paciente comprenda que aquello  que le pasó, y que le impide vivir serenamente , pertenece a una cadena de dolor transgeneracional que no se sanó. La mayoría de las veces, los antepasados  no  afrontaron sus propios problemas por diversos motivos: desinformación, incapacidades diversas  (económicas, patològicas...). Tampoco deberíamos olvidar que no-culpabilizar y desculpabilizar no son, para nada, lo mismo.El caso es que cuando alguien comprende que culpabilizar está de más, ya que no le lleva a ningún lugar sino que lo atrapa en el resentimiento y quizás también en el odio, se libera de una considerable carga abriendo en el mismo instante una vía terapéutica que le permite pasar a efectuar el abordaje y el procesamiento del dolor enquistado, del  trauma.

El siguiente aspecto que comporta este estilo terapéutico armonizador es la compasión y esta podría leerse como el deseo de liberar a los demás del sufrimiento .

Este enfoque compasivo nos ayuda a comprender que si nos sanamos emocionalmente hablando, al mismo tiempo contribuimos a la sanación del entorno -hijos, pareja, familia, amigos...  - y esta contribución implica que el interesado puede ir dejando de verse como partícipe de la contaminación transgeneracional cognitivo-emocional y, a la vez, se responsabiliza de su bienestar y de la calidad relacional a través de la que se vincula con las personas de su entorno.


El caso es que tanto si seguimos un proceso terapéutico  como si no lo efectuamos, la perspectiva de la compasión y no-culpabilización nos puede  ayudar a reequilibrar ese punto de referencia que usamos para enfocar nuestro vivir. ¿Lo  reajustamos?

5.19.2016

EL COLCHÓN EMOCIONAL DEL APEGO


Una de las etapas más importantes de nuestra existencia es la construcción de una sana relación de apego con nuestras figuras cuidadoras que por lo general suelen ser la madre, el padre o alguien próximo que nos atiende y nos cuida con amor.

Aunque hoy en día podemos afirmar que una de las principales características del cerebro es la plasticidad, resulta básico entender que el ser humano no nace neurológicamente completo ya que ciertas estructuras cerebrales siguen desarrollándose después del parto. Así las cosas, cuando el ser humano nace se halla en una posición frágil tanto físicamente, porque no se puede valer por sí mismo, como psicológicamente ya que de la misma forma que ese cuerpecito necesita ser alimentado, también debe de tener un aporte considerable de vitaminas emocionales para poder estructurarse de forma sana. Si ese sustento no llega, surge un estado carencial.
Podríamos decir que cuando los cuidadores no proporcionan el material emocional que ese bebé necesita, el recién nacido al no contar con recursos propios debido a su inmadurez, se estanca. Cuando las figuras de apego no proporcionan un vínculo de calidad puede ser debido a situaciones de negligencia, a impedimentos de salud o a patologías varias... y el bebé queda anclado en un stand by.
La teoría del apego nos confirma que las resonancias que se dan entre una figura cuidadora y el menor que está a su cargo son enormes, de aquí viene la importancia del personal equilibrio emocional a la hora de ser madres y/o padres.

Para entender bien las repercusiones que se generan a partir de la relación de apego podríamos idear una metáfora. Propongo la metáfora del colchón de apego.

¿Cuánto tiempo hace que no piensas en tu colchón? ¿Reposas bien en él? ¿Descansa de forma correcta tu cuerpo en él o a la mañana siguiente notas efectos colaterales?

Pienso en la relación de apego a modo de colchón. Veamos...
Ese primer colchón que la vida nos brindó y que tantas horas nos albergó, conformó nuestra estructura ósea que fué adaptándose a esa comodidad o, en el peor de los casos, se adaptó a deficiencias estructurales de ese desgastado colchón abollado, hundido, sucio...

Y cuando ese bebé no es bien contenido por sus figuras de apego se mantiene en estado de alerta, no duerme como debería, o solloza en silencio, o se desregula... En esos momentos el colchón emocional que alberga al recién nacido no proporciona la calidad que ese pequeño ser necesita para sentirse acogido, sentido, querido.
El caso es que si sólo se reposara un instante en el colchón, la cuestión carecería de importancia pero en la infancia transcurren muchísimas horas en ese colchón emocional del apego y allí si las condiciones son las adecuadas se aprende, se aprende tanto, se aprende todo... se aprende a quererse si un@ se ha sentido querido, a tratarse bien si así se le ha tratado, a confiar en la vida si se le ha brindado serenidad y confort.

Así pues, de la misma manera que el adulto siente somnolencia o no está todo lo despierto que el día a día le exige debido al mal dormir que le proporciona ese desgastado colchón, también nos sucede algo similar en la vida cuando después de una infancia con una relación de apego insana no conseguimos tener ese primer y especial colchón en condiciones. Y esa primera etapa base de tranquilidad, de calma o de paz brilla por su ausencia y el adulto insomne que antes fue el niño soñoliento sin contención emocional, muchas veces, no consigue entender por qué le pasa aquello que le pasa y por qué se siente como se siente.


Resulta básico entender que hoy en día sabemos la importancia que tiene la neuroplasticidad cerebral y que ciertas actitudes, hábitos, tendencias que nos condicionan y no nos dejan andar el camino que deseamos andar, pueden ser modificados con abordajes terapéuticos adecuados y con la contención de un terapeuta cualificado y experto en el tema. Con estas condiciones, puede efectuarse un reset en el colchón emocional primario del apego y consecuentemente pueden abrirse nuevos canales o vías neuronales sanas que nos encaminan a la regeneración emocional y también vital.


4.16.2016

Preservando el buen hacer de la Psicoterapia.


 Tras la constitución de la División de Psicoterapia (dPsiT), el Consejo General de la Psicología y el Col.legi Oficial de Psicología de Catalunya organizaron conjuntamente el 9 de abril 2016  las II Jornadas Nacionales de Psicoterapia, especialmente dirigidas a todos los miembros de esta División.



Con el propósito de dar inicio al trabajo de este recién creado punto de encuentro y colaboración entre profesionales del ámbito, se brindó esta oportunidad para que los miembros de la División pudieran conocerse, compartir y comenzar a intercambiar experiencias y conocimientos.
Entre las aportaciones por parte de los ponentes es fundamental destacar la importancia que se otorgó al concepto psicoterapia entendiéndola no como un substantivo de uso fácil  sino como un adjetivo de la psicología. Así pues se dejó clara la necesidad de transmitir a la población que el concepto psicoterapeuta no debería ser utilizado a la ligera de forma pseudoprofesional. Así las cosas, para garantizar unos tratamientos psicológicos adecuados y rigurosos, la psicoterapia debería ser aplicada por terapeutas especializados en el ámbito de la psiqué -profesionales de la psicología...-
La Federación Europea de Asociaciones de Psicólogos (EFPA), conoce que hay profesionales que están en posesión de una formación especializada en Psicoterapia, y también que estos profesionales han contribuido de un modo relevante, con su conocimiento, al desarrollo de esta área de intervención psicológica. Por ello han creído conveniente, dar un reconocimiento especial a este grupo de psicólogos que aúnan tanto los conocimientos científicos como la práctica de la psicología y la psicoterapia. En este contexto la EFPA ha creado el Certificado de EuroPsy Especialista en Psicoterapia.
Este Certificado pretende ser un reconocimiento común en el ámbito europeo, cuyo objetivo principal es facilitar la libre circulación de estos profesionales en Europa. La obtención de este Certificado proporciona al psicólogo el reconocimiento público de su capacitación y especialización como Psicólogo Especialista en Psicoterapia.
Esta Certificación obtenida a través del Comité Nacional de Acreditación de EuroPsy Especialista en Psicoterapia, trata de emitir señales de reconocimiento al mercado laboral de que este psicólogo posee el perfil y las competencias adecuadas para ejercer profesionalmente de un modo altamente cualificado en el ámbito de la psicoterapia. Por otra parte también permite al publico identificar y seleccionar aquellos profesionales que cuentan con las habilidades y competencias necesarias para intervenir sobre las dificultades o problemas que afectan a las personas que buscan ayuda psicoterapéutica.
Es importante añadir y aclarar, que este Certificado es un sello de calidad, que no limita el ejercicio profesional de aquellos otros psicólogos que por cualquier razón o por no cumplir alguno de los requisitos no deseen solicitar el Certificado.

Señala además, que estos profesionales tienen un compromiso con su desarrollo personal y su formación profesional continuada, lo que hoy por hoy es imprescindible para el abordaje de los problemas de salud y de salud mental de la población.
En un futuro cercano se pretende que se establezcan en España programas oficiales de Formación para Psicólogos Especialista en Psicoterapia, tal como ocurre en otros países europeos, como Italia, Alemania u otros acreditados por EFPA. Por ello, y hasta que se logre este objetivo mencionado, el proceso de Acreditación de los solicitantes se realizara individualmente y de acuerdo con los criterios establecidos por el Comité Europeo de Acreditación del Certificado de EuroPsy Especialista en Psicoterapia.
EuroPsy ofrece protección a los clientes, pacientes o al  público en general  a través de la existencia del Registro de psicólogos cualificados que confirma la calidad profesional y un estándar garantizado. Si usted quiere informarse acerca del registro de psicólogos con EuroPsy especialista en Psicoterapia puede acceder a través de este  link.

Direcciones de interés:

3.21.2016

El alcance del EMDR. Jornada en Barcelona.


El pasado año 2015 se constituyó dentro de la sección de psicología clínica, de la salud y psicoterapia del Col·legi Oficial de Psicòlegs de Catalunya un nuevo Grupo de Trabajo centrado en EMDR.
El GT-EMDR está coordinado por Walter Lupo y el resto de componentes son Benedikt Amann, Andreea Apostol, Roser Batalla, Vicky Blanch, Dolors Capellades, María José Carvajal, Isabel Coch, María José Sánchez Luque y Jesús Sanfiz, todos ellos son miembros -consultores, clínicos- de EMDR-Spain.
El GT-EMDR del COPC quiere difundir los conceptos básicos y funcionamiento de esta terapia y las últimas investigaciones, así como los avances que se vayan dando en la teoría y la clínica de la línea EMDR.
El pasado 17 de marzo de 2016 se efectuó en Barcelona la jornada "Aplicaciones del EMDR en diferentes trastornos y poblaciones".
La jornada se inició con Walter Lupo dando la conferencia "Explicación global del EMDR y evidencias clínicas".
Walter Lupo


A continuación, la primera mesa redonda, moderada por Isabel Coch, abordó los siguientes temas:


Dolors Capellades, consultora EMDR hablando del trauma y el tratamiento del TEPT insistió en la necesidad de sanar las cuestiones emocionales pendientes ya que en caso contrario, el pasado sigue presente.
Dolors Capellades
Vicky Blanch, consultora EMDR siguió a continuación abordando el tratamiento de las fobias vía EMDR. Nos ofreció la conceptualización de un caso muy interesante: una fobia a las inyecciones.
Vichy Blanch
Roser Batalla, consultora EMDR, nos habló del EMDR aplicado en la población infantil. Entre otros aspectos, se destacó la importancia de la calidad de apego de los padres para lograr un apego sano en los hijos.
Roser Batalla

María José Carvajal, consultora EMDR, cerró la jornada matinal con su ponencia en relación al EMDR aplicado en situaciones de duelo
M.José Carvajal









Maria La segunda mesa redonda de la jornada fue moderada por Walter Lupo y se abordaron las siguientes áreas: 



María José Sánchez Luque, consultora EMDR, nos habló de la aplicación del EMDR en la población oncológica.
Maria José Sánchez Luque
M


Isabel Coch, consultora EMDR, propuso el tema EMDR en Infertilidad y desarrolló el paradigma de las 3R de la Reproducción-Respetuosa-Responsable.
Isabel Coch


Andreea Apostol, consultora EMDR, se centró en el alcance del EMDR en el campo de las emergencias.
Andreea Apostol

Benedikt Amann psiquiatra,clínico EMDR y ganador del Francine Shapiro Award 2015 nos habló del EMDR en el campo del trastorno bipolar.
Benedikt  Amann
 Jesús Sanfiz, consultor EMDR, siguió desarrollando el concepto de bipolaridad y EMDR ilustrando su ponencia con la figura de Ernst Hemingway y el concepto de trauma transgeneracional.
Jesús Sanfiz

Por último, se cerró la jornada con una interesante conferencia de Arun Mansukhani, consultor EMDR en Málaga, que se centró en torno a la importancia de la calidad en la relación de apego en la infancia a partir de la que se pueden generar patrones de dependencia emocional en la edad adulta.

Arun Mansukhani y Walter Lupo


Con estas jornadas vamos aproximándonos al horizonte del próximo congreso europeo EMDR que se celebrará en Barcelona del 30 de junio al 2 de julio de 2017. 

Vamos avanzando hacia la psicoterapia del siglo XXI.


CC

2.15.2016

EL ABUSO SEXUAL EN LA INFANCIA.






Cuando un menor sufre abusos sexuales, algo se fisura en su sí más profundo.



Si ese niño o esa niña decide que tiene que cargar ese lastre en silencio, de alguna manera sus potencialidades pueden verse mermadas y con el tiempo ese adulto, aunque trate de relativizarlo, sabe que tiene algo que le corroe y que no le permite ser él o ella misma en plenitud.





Nuestro cuerpo tiende a la homeostasis y es de sobras sabido que cuando ésta se altera sobrevienen tensiones en los diferentes sistemas. Por ejemplo si la glucosa en sangre desciende o aumenta en exceso, ese organismo reaccionará en consecuencia tratando de compensar ese desequilibrio. Es evidente que ese esfuerzo generará una presión en el conjunto de sistemas somáticos relacionados con la problemática concreta.
Del mismo modo, en el área emocional, cuando las personas se enfrentan a vivencias que les representan un estrés moderado, ese mismo estrés que no les desborda puede resultar adaptativo, sin embargo cuando esa presión aparece de forma intensa, o de forma repetitiva los mecanismos cerebrales pueden acabar comprometidos y alterados. El sistema se altera.

En la infancia, aunque pudiera parecer lo contrario, no todo estrés es preocupante.  Por ejemplo, el estrés que suscita un evento nuevo no tiene porqué ser contemplado como negativo y si es bien recogido puede servir para que el niño explore y pueda ir armando sus esquemas internos de seguridad. Sin embargo para que un niño vaya adaptándose es básico que dentro de su esquema vital pueda contar con una base de apego estable y segura, con un cuidador amoroso y  la vez disponible. Ambos parámetros nos edifican.

En la actualidad cuando los clínicos del trauma abordamos la historia de nuestros pacientes tenemos muy en consideración los  ACE –Adverse Childhood Events- . Se trata vivencias adversas que ocurrieron durante su infancia y que pueden abarcar las siguientes áreas de la vida del menor:

I-  Familiar (abusos de sustancias, rupturas o divorcios,
    enfermedad mental, maltratos, muertes tempranas…)
II- Negligencias (físicas como pudiera ser no vestir o cuidar
     adecuadamente al niño, emocionales, educativas…)
III-Abusos (físicos, psicológicos, sexuales).


Podemos considerar que un hecho es traumático cuando descompensa al organismo y  altera su homeostasis de forma extrema y negativa. Cada niño reacciona de forma distinta frente al trauma en función de sus características individuales, del tipo de estructura familiar y social que lo contiene, de la presencia de cuidadores efectivamente disponibles y de aspectos referentes al patrón del trauma como pueden ser la naturaleza del mismo, la duración, la repetición del mismo.
Resulta básico entender que con este tipo de vivencias se altera el equilibrio neuroquímico de los sistemas neurales pudiendo darse también alteraciones de carácter más estructural que conducen a problemáticas de memoria y aprendizaje.

En el caso de no estar el trauma bien diagnosticado podría llegar a pensarse que el niño presenta por ejemplo únicamente algún tipo de trastorno como el de déficit de atención y efectuar un enfoque terapéutico que de poco nos va a servir mientras el núcleo infectado del trauma siga latiendo de forma consciente o incluso inconsciente. Además el hecho de no abordar la problemática adecuadamente puede suponer una erosión en el menor ya que a pesar de saberse en manos terapéuticas sigue sin mejorar y se derrumba sintiendo que una vez más decepciona a su círculo familiar.

El niño traumatizado sigue presentando un estado de hipervigilancia ya que algo dentro de él se activó durante las/s ACE; se trata de una alerta que va de la mano del miedo, del temor de lo que podría volver a suceder. Otras sintomatologías a tener en consideración son la agresividad, la impulsividad, ansiedad, problemas de sueño, apatía, depresión. Sintomatología de este tipo no debería ser jamás relativizada o infravalorada ya que probablemente tiene su razón de ser.




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Tal como se aprecia en la imagen, las ACE o experiencias adversas en la infancia  siguen afectando la salud y el bienestar a lo largo de la vida. 


Es importante entender que las consecuencias del trauma en la infancia no pueden ser reguladas por la voluntad. Aunque la persona no quiera sentirse mal, ciertos estímulos vitales o inputs le siguen atando a lo que pasó y se desencadenan automáticamente apareciendo de vez en cuando incluso en el caso de que la memoria consciente hubiera decidido borrar aparentemente aquello que sucedió.





El abuso sexual infantil no resuelto supone que una parte de ese niño, o de ese ya adulto sigue siendo abusada y los síntomas -vergüenza, culpa...-,  se mantienen latentes. 







El trauma atrapa el dolor en una dimensión intemporal y esa desregulación sigue allí hasta que no se la localiza y aborda correctamente.


La OMS publica unas directrices sobre la atención de salud mental tras los eventos traumáticos: 

Con el nuevo protocolo, publicado conjuntamente con el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), el personal de atención primaria puede ofrecer apoyo psicosocial básico a los refugiados y a las personas expuestas a traumas o a la pérdida de seres queridos en otras situaciones.
El tipo de apoyo ofrecido abarca los primeros auxilios psicológicos, la gestión del estrés, y la ayuda a los afectados para enseñarles métodos de afrontamiento positivos y posibilidades de apoyo social, o reforzarlos en su caso.


Además, ante los afectados por el trastorno de estrés postraumático, debe considerarse la posibilidad de derivarlos para que reciban tratamiento avanzado, como por ejemplo terapia cognitivo-conductual o una nueva técnica conocida como desensibilización y reprocesamiento por movimientos oculares (EMDR). Estas técnicas ayudan a las personas a atenuar los recuerdos vívidos, reiterados y no deseados de eventos traumáticos. Se recomienda una mayor capacitación y supervisión para ampliar las posibilidades de acceso a esos métodos.

Nuestra sociedad ha estado durante mucho tiempo dando la espalda a muchas problemáticas, especialmente a la de los abusos sexuales a menores. De alguna manera en numerosas ocasiones han prevalecido las palabras del adulto agresor por encima de las quejas, los síntomas o los largos silencios o comportamiento al parecer inexplicables del menor abusado.



Hoy día algo está cambiando y desde una perspectiva clínica y a la vez compasiva podemos entrever que la muchas veces abusa quién también lo fue, sin embargo no todo abusado es abusador. Esto no es una justificación sino una dura realidad. Así las cosas, nos queda una gran labor clínico-terapéutica y social por realizar.